12 de octubre de 2020. En México hay poco más de 131 mil policías estatales en activo, desplegados y la mayoría armados. Pero cerca de la mitad de todos ellos, 61 mil en total, carecen de la certificación que avala que están plenamente preparados para hacer este trabajo, y hay más de 8 mil que no tienen, siquiera, la formación inicial completa.

Detrás de la falta de capacitación y evaluación están las deficiencias en infraestructura. Hay cinco estados que carecen de campos de tiro para sus policías; otros cinco no cuentan con aulas de cómputo equipadas, y nueve que no cuentan con salas para entrenarlos si necesitan testificar en algún juicio.

A ello se suma la falta de apoyo y prestaciones. Hay una decena de entidades federativas en donde no hay programas de ascenso para sus elementos en todo el año. En otras, los policías no tienen ningún programa de créditos para obtener una vivienda, o no hay beneficios como becas para sus hijos, ni fondos de ahorro para el retiro.

Estos son algunos de los resultados que arroja un informe oficial publicado la semana pasada por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, denominado Modelo Óptimo de la Función Policial, el cual mide a través de más de 35 indicadores el avance de los estados en el fortalecimiento de sus fuerzas de seguridad públicas estatales.

El análisis, con fecha de corte al cierre del primer semestre del año, establece que en el país hay 131 mil 189 policías estatales desplegados. De todos ellos, 69 mil 732 ya cuentan con su certificado único policial, que avala que han superado todas las capacitaciones y evaluaciones que contempla la ley. Se trata de poco más de la mitad de los policías en las calles.

En el universo de los que no cuentan con el certificado hay casos críticos. Por ejemplo, existen 8 mil 362 policías, el 6.3 por ciento de todos los agentes desplegados, que no cuenta con el curso de formación inicial terminado. Dicho de otra forma: 1 de cada 16 policías en el país no tienen ni la preparación básica para hacer ese trabajo.

En este apartado es llamativo el caso de Jalisco, que reporta a 1 mil 150 elementos pendientes de formación inicial, que equivalen casi a la cuarta parte de todos sus efectivos desplegados. En Veracruz, cerca del 15 por ciento de los policías estatales tampoco tienen el curso básico completo. En contraste, en Ciudad de México solo el 1.7 por ciento de toda la fuerza policial se encuentra en dicha situación.

Otra situación preocupante es la de 7 mil 70 policías estatales que reprobaron las evaluaciones de control de confianza y por tanto, por ley, no deberían siquiera estar trabajando. Equivale al 5.3 por ciento de todos los agentes estatales desplegados en el país.

En este apartado hay casos graves como el de Zacatecas, donde el 28.4 por ciento de todos sus policías reprobaron las evaluaciones, pero no han sido despedidos; mientras que en Guerrero el 19.5 por ciento de sus uniformados resultaron no aprobados, que en proporción es 1 de cada 5 policías estatales.

Le siguen Hidalgo con un 17.7 por ciento de policías reprobados; Michoacán con un 16.3 por ciento; seguidos de Tabasco, Tlaxcala, Jalisco y Nayarit con el 12 por ciento de sus policías calificados como no aptos.

En contraste a ello, hay estados como Baja California Sur, Campeche, Ciudad de México, Estado de México, Oaxaca y Querétaro, donde menos del 2 por ciento de sus elementos en activo reprobaron las evaluaciones.

Información: Animal Político

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