Las propuestas de los candidatos de la República de bajar los impuestos al ingreso (Impuesto Sobre la Renta), sin elevar la carga impositiva al consumo (Impuesto al Valor Agregado), pondrían derivar en un retiro del grado de inversión para México y en una “profunda” crisis financiera, advirtieron analistas.

Especialistas como Ernesto O´Farril Ernesto O´Farril Santoscoy, presidente de Bursamétrica, consideran como “totalmente inviable” las propuestas de los candidatos de bajar los impuestos y sólo limitarse a recortes al gasto público, pues hoy en día los ingresos públicos van a la baja.

“Si eso no va a acompañado de un recorte del gasto y una tasa homologada en el consumo, se incrementa el déficit, nos quitan el grado de inversión; recordemos que hay más de 120 mil millones de dólares de tenencia de valores gubernamental en manos de extranjeros y ese dinero se sale en segundos al bajarle la calificación, y entonces sí estaríamos en una muy profunda crisis, con una macro devaluación y muy difícil de salir de ello sino se toman las medidas adecuadas, así que no es conveniente recurrir a eso”, afirmó.

Durante el tercer debate presidencial, una de las promesas más recurridas por los aspirantes fue la de bajar impuestos y recortar el gasto público.

Sin embargo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), para este 2018 los ingresos presupuestarios representarán apenas 20.8% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que en 2016 sumaron 24.1 %.

Ernesto O´Farril considera que una medida arbitraria de sólo bajar los impuestos al ingreso sin compensar el efecto con un incremento al consumo podría derivar en sensibles consecuencias económicas para el país.

El grado de inversión es la evaluación que otorgan las diferentes calificadoras respecto a capacidad de pago de un Estado para cumplir con sus compromisos de deuda, derivado de la sanidad que presentan sus finanzas públicas.

La calificación mínima para considerar grado de inversión en el caso de la agencia Moodys es Baa, mientras que la de Standard and Poors (S&P), y la de Fitch es BBB.

Actualmente México es evaluado en BBB+ tanto por Ficth como por S&P, mientras que por Moodys en A3.

Por otro lado, el vicepresidente de la Comisión Fiscal del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMPC), Mario Morales, dice que la experiencia internacional para fortalecer las finanzas públicas es bajar la carga impositiva al ingreso y apostarle al consumo, pues así se amplía la base de contribuyentes y se combate la informalidad, al final todos los ciudadanos deben consumir y pagar impuestos por tal actividad.

Ernesto o´farril, presidente de Bursamétrica:

“Si no va acompañado de un recorte del gasto y una tasa homologada en el consumo, se incrementa el déficit, nos quitan el grado de inversión”

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