Para el diputado José Alfonso Suárez del Real el nombramiento que recibió por parte de la jefa de gobierno electa, Claudia Sheinbaum, como próximo secretario de Cultura es hasta ahora el más relevante en su carrera. Admite que se siente agradecido por la oportunidad de pertenecer al gabinete del primer gobierno constitucional que tendrá la Ciudad de México y que arrancará labores a partir del 5 de diciembre.

Cuenta que en su agenda está el contribuir con la consolidación de las 300 ciberescuelas y centros comunitarios que prometió Sheinbaum durante la campaña; crear un ejército de paz que promueva la cultura en la capital para recuperar el tejido social.

Además buscará dar orden a las filmaciones que se hacen en espacios públicos de la capital que muchas veces son el terror de los vecinos que las padecen, así como evaluar la continuidad o no de conciertos en la Plaza del Zócalo capitalino.

¿Cómo ve el nombramiento?

Tengo que confesar que estoy sumamente agradecido con la comunidad cultural, con la doctora Sheinbaum, con el propio licenciado Andrés Manuel López Obrador el permitirme en estas instancias el poder aspirar a ser el primer secretario de Cultura del primer gobierno constitucional de la Ciudad de México. Para mí ese es un honor importantísimo en mi vida, culmino mi vida pública con un nombramiento de esa magnitud, es algo que no me esperaba y por lo cual estoy sumamente agradecido.

Es para mí el más relevante, el más importante yo creo que ha sido las veces que he sido diputado por elección directa, no por plurinominalidad.

¿Cuáles serán los ejes de su proyecto?

La comunidad cultural ha venido trabajando junto con la doctora Sheinbaum a lo largo de nueve meses. Hay un proyecto que es el resultado de mil 542 entrevistas con creadores, promotores y públicos que se acercaron a estas mesas y esto se ha integrado en ocho grandes programas que tienen un eje rector todas: cultura comunitaria, que es la prioridad del gobierno de la doctora Sheinbaum. Vamos a contar con ese ejército de paz del que hemos hablado, que es un ejército de talleristas, de promotores culturales, de creadores, de participantes en los festivales comunitarios, que también son producto de esta dinámica de consulta como se hace con los pueblos originarios.

¿Crear proyectos con la comunidad?

Sí, se trata no nada más de preguntar al aire. Es decir, si tenemos 10 alternativas que nos digan qué es lo que les interesa, si eligen que su festival sea musical, después debemos ver en dónde, qué es lo que quieren recuperar, una plaza pública, un mercado público, casas de cultura, quieren hacer una plaza de la cultura, entonces ahí empezamos a construir comunidad, como lo marcan nuestros principios de cultura de paz.

¿Qué se hará con la plaza del Zócalo?

Tenemos que hacer una reflexión profunda como ciudadanía, el Zócalo es de la Ciudad por lo tanto es la ciudadanía la que tiene que determinar para qué sí lo vamos a usar y para qué no debemos de usarlo.

Lo que los gobiernos de derecha tienen pavor es al ejercicio de los derechos políticos y que se expresen en tomas de plazas porque se entiende que una plaza tomada es la expresión máxima de incapacidad de gobernar. Nosotros no queremos llegar a esos niveles, queremos resolver y dialogar antes de que se tenga que llegar a la toma de calles.

¿Se mantendrán los conciertos?

A mí me gustaría, dado que mi jefa de gobierno es una científica, que un grupo de científicos valore y pondere si el Zócalo está siendo afectado por las vibraciones y los sonidos que ponemos para ciertos eventos. De conformidad a los responsables del resguardo del arte sacro de la Catedral, los conciertos están dañando partes ornamentales de la propia Catedral y ellos me los han enseñado. Quisiera que también el INAH pudiese verificar si existe o no un daño por este tipo de reverberaciones y vibraciones en los murales de Diego Rivera en Palacio Nacional.

Si científicamente demostramos que si se están generando daños, entonces científicamente acreditamos qué tipo de actividades ya es mejor buscarle otras sedes.

Si me dicen que los conciertos están dañando murales, retablos, la Catedral, se lo tengo que decir a la gente y tengo que consultarle a la gente si seguimos o no con conciertos masivos en el Zócalo. Si es no porque gane el dictamen científico, entonces preguntar en dónde y podría pedirle al Ejército el Campo Marte, que al fin y al cabo ni lo usan.

¿Se van a crear festivales?

Se piensan en 12 grandes festivales, pero estos no van a ser en un solo espacio y un solo día, sino vamos a tener la audacia de generar la convergencia de la iniciativa privada, de las instituciones federales, de las alcaldías. Algo maravilloso que me va a tocar vivir es que vamos a hablar el mismoidioma las autoridades federales que las autoridades locales por primera vez.

¿Cuáles son esos objetivos?

Uno de los primeros es además de garantizar los derechos culturales de habitantes y visitantes es eficientar los recursos. Yo me voy a sentar a platicar, con autorización de la doctora Sheinbaum, con todo el sistema de teatros y a programar estrenos. Esa tradición de que en los cines todo se estrenaba los jueves, ya no funciona en una Ciudad policéntrica. Mejor vayamos buscando calendarios para que los públicos puedan moverse a los estrenos con mayor facilidad. Si hay un componente privado a través de alianzas estratégicas, no asociaciones público-privadas, porque los derechos no son mercancías y la cultura son derechos, hacemos eficiente el gasto público.

¿Los festivales serían uno por mes?

Debemos tomar en cuenta el clima, la lluvia te echa a perder cualquier cosa, entonces tenemos que pensar qué festivales al aire libre, teniendo esas características.

El frío la gente lo aguanta, pero la lluvia es muy complicada. Tendremos que buscar en la época de lluvias que los festivales sean en espacios cerrados y a partir de ahí analizar el uso que tienen los espacios cerrados, yo no sé qué uso tiene el Palacio de los Deportes o la Arena Ciudad de México ¿no podemos utilizar esos espacios para hacer grandes festivales? Nos tenemos que sentar todos, ver qué espacios tienen, analizar las temporadas bajas y cómo con los festivales podemos hacerla que sea alta y generar que sea un atractivo de turismo cultural.

¿Cómo poner orden a las filmaciones en la Ciudad?

En la Comisión de Filmaciones vamos a poner a una persona plenamente convencida de que el diálogo es la llave que abre corazones. Los realizadores están conscientes de que dialogando se logran grandes cosas a favor de sus películas, comerciales, cortos, lo que sea. Tenemos que provocar que eso que los creadores piensan, lo piense también el personal técnico.

Ahí nos falta sensibilización, muchas veces el personal técnico no sabe que está utilizando una fachada del siglo 18 en donde dentro estuvo encerrada una señora que se llamó Leona Vicario y que era esposa de Quintana Roo y la inquisición decidió encerrarla en ese lugar. No lo sabe, porque nadie se lo dice.

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