El gasoducto marino Sur de Texas- Tuxpan, uno de los más grandes del Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas) y que era una de las siete tuberías detenidas por falta de permisos y problemas legales, terminó de construirse ayer, con ocho meses de retraso.

El aplazamiento en el desarrollo de los trabajos fue criticado en febrero pasado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y el titular de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, denunció el pasado 11 de febrero que había siete obras de infraestructura del Sistrangas, iniciadas el sexenio anterior que no habían sido concluidas, pero que de todos modos cobraban al país como si ya estuvieran dando el servicio.

Ese mismo día, el titular de la CFE, Manuel Bartlett Díaz, acusó que la empresa que dirige “casi quiebra” por los “contratos leoninos” que firmaron estas compañías con la administración anterior.

En la conferencia matutina de ese día, López Obrador señaló a Carso Infraestructura, Infraestructura Energética Nova (IEnova) y TransCanada de “beneficiarse de 10 exfuncionarios” para establecer contratos que, según cifras del mandatario, iban a costar 21 mil millones de dólares a la CFE

Sin embargo, un par de días después, Bartlett Díaz se reunió con Carlos Ruiz Sacristán, presidente de IEnova, quien detalló que las obras, entre ellas las del gasoducto marino Sur de Texas-Tuxpan, estaban detenidas debido a la falta de permisos que no habían sido entregados por parte de las autoridades, o bien, por procesos legales que obligaron a las empresas a frenar la construcción.

Luego de la reunión, el gobierno federal se comprometió a “destrabar” los permisos y apoyar a las empresas para que concluyeran los gasoductos

Para el 26 de febrero, TransCanada e IEnova informaron la reanudación de los trabajos de esta obra, misma que según el director CFEnergía, Miguel Santiago Reyes Hernández, entraría en operaciones a principios de mayo, pues las empresas estaban poniendo “las últimas soldaduras”.

Infraestructura Marina del Golfo, una sociedad hecha por las empresas TC Energy Corporation e IEnova, detalló en un comunicado que el gasoducto marino Sur de Texas-Tuxpan permitirá transportar dos mil 600 millones de pies cúbicos del hidrocarburo al día, con una inversión total de dos mil 500 millones de dólares.

El objetivo del gasoducto, añade la empresa en un comunicado, es proveer el combustible requerido por las plantas generadoras de energía eléctrica, clientes industriales y cetros urbanos.

Según la compañía, el ducto cubre una distancia de 772 kilómetros, lo que equivale aproximadamente al recorrido en carretera de la Ciudad de México a Colima.

La conclusión del gasoducto ocurrió cuatro meses después de que la CFE ayudó a que las empresas “destrabaran” los permisos retrasados.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here