Los diputados electos de Morena a la LIV Legislatura en San Lázaro, buscan reducir al máximo el dispendio de recursos en ese el recinto legislativo que se ha caracterizado por sus “privilegios’’ durante décadas; de un presupuesto actual (2018) de ocho mil 439 millones de pesos, bajarlo a cinco mil 687 millones.

De esos ocho mil 439 millones de pesos, el 64.4% corresponde a la partida de código 1000 de servicios personales.

De acuerdo con un documento de trabajo que revisan los legisladores de Morena, además de la disminución de sus salarios, se establece la necesidad de bajar las partidas de servicios personales de un monto actual de cinco mil 436 millones a tres mil 902 millones; servicios generales, de mil 353 millones a 999 millones; y transferencias y subsidios, de mil 150 millones a 623 millones de pesos.

Para cada uno de los 500 diputados, la remuneración total neta sería de un millón 200 mil pesos anuales, equivalentes a 100 mil pesos mensuales. Dentro de las prestaciones sólo se conservan las aportaciones a la seguridad social y las gratificaciones de fin de año. Se eliminan los seguros de vida, gastos médicos mayores y separación individualizada.

El documento precisa que a partir del salario de los diputados, se aplica una reducción a los siguientes niveles de un millón de pesos al año y cuya reducción no se traslade con los niveles inferiores. Se suprimen los seguros y otras prestaciones distintas a las de seguridad social.

De las cuatro mil 47 plazas con que cuenta la Cámara de Diputados a 687 se les puede aplicar la reducción, ya que su percepción neta es superior al millón de pesos anuales, con lo que se tendría un ahorro de 352 millones de pesos, equivalente al 25.7% de lo que reciben actualmente los diputados.

De esta manera, para el 2019 se pretende aplicar un programa de austeridad para reducir aquellos conceptos que no son indispensables, sin que se afecte a la labor legislativa.

El principal concepto de ahorro sería la reducción de los salarios de los mandos medios y superiores que actualmente presentan, en congruencia con lo señalado en el artículo 127 de la Constitución Política, en el que se señala y se establece el principio de austeridad donde señala que “Ningún servidor público podrá recibir remuneración, en términos de la fracción anterior, por el desempeño de su función, empleo, cargo o comisión, mayor a la establecida para el Presidente de la República en el presupuesto correspondiente”.

El próximo presidente ha manifestado que su remuneración será de 108 mil 248 pesos mensuales, incluyendo el salario y las prestaciones. Con base en este límite, es que se la propuesta para reducir los salarios en la Cámara de Diputados.

LAS PRESTACIONES ACTUALES

Los 500 diputados federales y los 128 senadores suman 57 prestaciones que les facilita su trabajo, las cuales van desde sus sueldos (dietas), oficinas con personal incluido, hasta el servicio de peluquería y estética.

De acuerdo con información de las direcciones de finanzas de ambas cámaras, así como de sus portales de internet, en el en San Lázaro se contabilizan 29 prestaciones.

En caso de la Cámara de Diputados las principal prestaciones que reciben los legisladores se concentran en la dieta mensual neta que es de casi 74 mil pesos.

Además tienen derecho a una oficina, una secretaria, vales de alimento por mes, vales de alimento para cuando hay sesión ordinaria, renovación de sus pasaportes, boletos aéreos internacionales, viáticos en dólares o euros, estacionamiento y hasta el servicio de peluquería y estética, el cual es gratuito y a veces propinas.

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