En el marco de la Estrategia Integral para la Seguridad encabezada por el Ejecutivo del Estado, Licenciado Adán Augusto López Hernández, la Institución del Ministerio Público ha orientado de forma prioritaria sus esfuerzos al mejoramiento y dignificación de la atención al público, que lamentablemente, por diversas circunstancias, se ve relacionado con un hecho delictivo; así como al fortalecimiento de los procesos de integración y judicialización de carpetas iniciadas, a efecto de mejorar su eficiencia y eficacia en beneficio de los usuarios de nuestros servicios.

Sin duda, la participación de la Fiscalía y su personal, responden a una estrategia de Gobierno que como política pública, parte del fortalecimiento de las capacidades institucionales de cada sector del ámbito de la seguridad y justicia, pero que más allá de ello, redimensiona y atiende bajo una visión integral, el esquema tridimensional e interoperable en el que deben participar de forma proactiva la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y su enfoque hacia la prevención del delito y la reinserción social; la Fiscalía General del Estado como responsable de la procuración de justicia y el Tribunal Superior de Justicia, como administrador de esta y permanente garante de los derechos humanos de las personas y del debido proceso en la entidad.

El liderazgo, la política criminal y de persecución penal, las estrategias, acciones y condiciones para una mejora sustancial, han estado presentes desde el inicio de la actual administración. Por ello, hoy podemos asegurar que los resultados son alentadores, permitiendo que Tabasco se sitúe como uno de los estados con mayor abatimiento de la incidencia delictiva a nivel nacional, en comparación con los resultados obtenidos en la administración del año 2018.

Para mayor claridad de la magnitud de este logro, en números absolutos esto implica una disminución de 12,185 delitos de la incidencia delictiva general, lo cual representa un 24.6% menos con respecto al 2018; y de 9,220 en los delitos de impacto social, que representan un 49.5% de decremento, destacándose las reducciones siguientes, con sus respectivos histogramas comparativos:

• 72.0% en el robo de vehículo;
• 70.8% en el delito de secuestro;
• 67.6% en la extorsión;
• 63.7% en el robo a negocio;
• 59.4% en el feminicidio;
• 58.0% en el robo de motocicleta;
• 38.7% en el robo a transeúnte;
• 37.2% en el abigeato;
• 22.8% en la violación; y
• 21.6% en el robo a casa habitación.

El 2020 ha sido un año de enormes retos en la continuidad del camino hacia una Fiscalía de excelencia.

Los resultados alcanzados nos dan la certeza de que los objetivos, estrategias y acciones realizadas permiten avizorar que es posible lograr, paso a paso y día con día, una institución sólida que garantice una procuración de justicia de calidad, ética, imparcial, profesional y con un alto sentido de responsabilidad a la sociedad tabasqueña.

En este sentido y en el marco de la Estrategia Integral para la Seguridad y la Paz, encabezada a nivel nacional por el Licenciado Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, y a nivel estatal por el Licenciado Adán Augusto López Hernández, Gobernador Constitucional del Estado de Tabasco, la Institución del Ministerio Público ha orientado sus esfuerzos a un proceso de reorganización y mejora continua que fortalezca de manera sustancial la atención al público, la integración y resolución de las carpetas de investigación iniciadas, especialmente de aquellas que, por su impacto social y gravedad del daño causado a los bienes jurídicos más preciados por la sociedad, requieren de una acción legal clara y contundente.

El argumento basado en suposiciones y percepciones deja de serlo cuando no está acompañado de la frialdad y crudeza de los números. Hoy, más allá de discursos e interpretaciones, existe evidencia del notorio descenso de la incidencia delictiva general y de los delitos de mayor impacto social en Tabasco.

La pandemia ocasionada por el SARS-CoV2 COVID-19 y las restricciones, voluntarias u obligadas, que trajo como consecuencia la disminución a la movilidad de los habitantes y de quienes transitan por nuestra entidad, sin duda, es un factor que considerar.

No obstante, la tendencia a la baja en la incidencia delictiva se mantenía desde el año 2019 y comparado con los demás estados del país —según los propios datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública— durante el 2020 Tabasco es el estado que mayor número de posiciones disminuyó de forma favorable, tanto en la incidencia general, como en los delitos de mayor impacto social, al pasar de la posición siete a la doce y de la posición tres a la diez, respectivamente, tomando como referencia las tendencias heredadas por la pasada administración de Gobierno en los temas de la seguridad y procuración de justicia.

Esto por supuesto, es consecuencia del trabajo coordinado que los tres órdenes de Gobierno han emprendido en cada uno de los municipios del estado, pero, sin duda, la Fiscalía y su personal han contribuido en el fortalecimiento del justo equilibrio que debe existir entre una política de persecución penal que prioriza su atención operativa en los delitos de mayor gravedad, y una atención al público que garantiza igualdad en la calidad del servicio que se presta a todo aquel que sufre un menoscabo en su persona o en sus bienes.

Ante la dinámica del fenómeno delictivo y la necesidad de contar con una Institución organizada, proactiva y preventiva para enfrentarlo, basados en diversos diagnósticos propios y externos, se ha modelado una nueva Fiscalía que encuentre su razón de ser en hacer realidad dos principios elementales del Estado de Derecho: el cumplimiento irrestricto de la Ley y el abatimiento de la impunidad.

Por lo anterior, se han redoblado esfuerzos para desarrollar un andamiaje normativo y organizacional basado en la experiencia y el conocimiento de las mejores prácticas identificadas en el país y en el extranjero, plenamente adaptadas a nuestra capacidad instalada, humana y material, que exigen una transformación en la cual se ha venido trabajando de forma permanente y un periodo de transición que permita madurar los cambios que se requieren.

Se reitera, que el conocimiento y la experiencia permiten tener la certeza de que existen políticas públicas totalmente viables, que bien constituidas y fundamentadas en el conocimiento jurídico, organizacional y científico, contribuyen de forma significativa a la Estrategia Integral encabezada e implementada por el Ejecutivo.

Hoy son evidentes los avances que presenta la Fiscalía General del Estado en su camino a la excelencia; sin duda, falta mucho por recorrer, pero los cambios logrados están generando una sinergia organizacional positivamente transformadora que nos alienta y compromete a dar el máximo esfuerzo en beneficio de la sociedad.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here