La Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Tabasco es un órgano autónomo que por su concepción y facultades constitucionales, debería encabezar la defensa de la ciudadanía y velar por su protección en todo momento. Una responsabilidad aun mayor cuando se habla que la “4T” se escribe con T de Tabasco, sin embargo las evidencias de las últimas semanas dan muestras que este organismo sigue los hilos del nuñismo.
Quienes deberían proteger a la ciudadanía en general hoy hacen el papel de abogados defensores de Arturo Núñez Jiménez y su esposa Martha Lilia López, la pareja gobernante del sexenio pasado exiliada por el pueblo ante sus pésimos resultados al frente del Poder Ejecutivo.

Entendible todo esto si recordamos que en febrero de 2016, el Congreso del Estado nombró a Pedro Federico Calcáneo Argüelles como su presidente con la mayoría del PRD pero sobre todo, con el aval de la entonces todopoderosa Martha Lilia López de Núñez.

Calcáneo es un tipo de bajo perfil con carrera en la institución, pero desde que el matrimonio Núñez-López lo designaron, tomó el papel de empleado de ambos, incluso ahora meses después de la entrada del Gobierno de Adán Augusto López Hernández.
De 2016 a 2018, la Comisión emitía recomendaciones seleccionadas y solo bajo presión mediática o política de la oposición. Sus principales blancos eran la Fiscalía General del Estado y la Secretarías de Educación; solo durante los momentos de crisis hospitalaria se atrevió a emitir “medidas cautelares” –que es una figura legal distinta a la recomendación- a la Secretaría de Salud y en pocos momentos a Seguridad Pública.

Entrado el 2019, como por arte de magia, la Comisión en Defensa de los Derechos de Núñez empezó a trabajar y a integrar expedientes de quejas originados en 2015. Llegando al grado que el mes pasado presentó 32 recomendaciones contra la Fiscalía General del Estado por “dilaciones” en las investigaciones. ¡Sí! Se quejan de procesos largos 3 y 4 años después de recibir las quejas.

En el absurdo de su papel, la CEDH puso en marcha una “Consulta Ciudadana” para pedir opinión sobre la #LeyGarrote. ¿La metodología? Que todo el que quiera publique en Facebook lo que sea que opine de esta. Sin presentar el texto aprobado por el Congreso, sin formular preguntas, sin sesgar la consulta solo a tabasqueños, ¡no! Todos pueden subirse al barco y aprovechar el golpeteo contra la 4T.
Usted preguntará, ¿y todo esto porqué? Una sencilla razón: Generar las condiciones para negociar, primero, la aprobación de la cuenta pública de Arturo Núñez y luego la inmunidad para él y su esposa Martha Lilia. En campaña, Núñez decía “amor con amor se paga” y Calcáneo lo tiene muy claro.

¡Ah, pero no solo eso! En redes sociales empezaron a ventilar que además, quienes han sido las encargadas de integrar los expedientes de recomendaciones de quejas contra la Fiscalía no son sino ex trabajadoras de la Fiscalía que encabezó Fernando Valenzuela Pernas. El grupo de Gustavo Rosario Torres, distanciado durante el nuñismo, se reagrupó ante la imperiosa necesidad de defender al patrón. Y le explico:
El Exsecretario de Gobierno, Gustavo Rosario, es medio hermano de Aureola Rodríguez Cupil, quien fue Vice fiscal con Valenzuela durante los 6 años del gobierno de Núñez. Hoy, la comadre y brazo ejecutor de Auerola ocupa una posición privilegiada en el CEDH como Tercera Visitadora: Landy Esañol López.

Vaya usted a preguntarle a Calcáneo quién emitió las 32 recomendaciones a la Fiscalía y todas salieron de la oficina de donde se extienden los tentáculos de nuñismo. ¡Vaya órgano autónomo la Comisión de los Derechos Humanos!

La bancada mayoritaria de Morena debería empezar por sugerir la comparecencia inmediata de Pedro Calcáneo en el Congreso para explicar su actuar y evitar que siga presionando porque, como usted puede suponer, en la Comisión ya se preparan otras 30 recomendaciones más a distintas dependencias del gobierno por omisiones cometidas el sexenio pasado.
¿Usted qué opina?

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