Campo Morado de Arcelia, es una mina marginal y pequeña en el estado de Guerrero que generaba una derrama económica de 100 millones de pesos mensuales.

Por la inseguridad que se vive en el estado al menos dos empresas mineras canadienses retiraron su inversión y huyeron de la entidad desde hace tres meses por problemas relacionados con la inseguridad y violencia dejando sin empleo a cientos de trabajadores entre ellos los que laboraban en Campo Morado.

El informe de la empresa que brinda asesoría de inteligencia de negocios a empresas e inversionistas fue replicado esta semana por la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA), donde se indica que “las preocupaciones por la inseguridad continúan afectando la inversión minera en el estado mexicano de Guerrero”.

Los problemas para el sector minero aumentaron en los últimos años, pues los carteles rivales de la droga luchan por el dominio en el estado para controlar las rutas de producción y trasiego de heroína, así como las zonas económicas.

La empresa Telson Mining, que hace tres meses decidió “suspender indefinidamente” sus operaciones en la mina polimetálica de Campo Morado, ubicada en el municipio de Arcelia en la región de Tierra Caliente, considerado el bastión del grupo de La Familia Michoacana, que dirige Jhony Hurtado Olascoaga “El Mojarro”.

La empresa canadiense señaló que los trabajadores y las empresas de camiones interrumpieron los servicios debido a las “preocupaciones sobre las relaciones con la comunidad”, así como una disminución en los precios del zinc impactó la rentabilidad.

Por ello, Telson Mining cerró sus operaciones en la mina de Campo Morado y decidió trasladar su inversión a un proyecto de oro primario en Tahuehueto en el estado de Durango, señala el reporte.

En agosto de 2017, Proceso informó que la empresa canadiense Telson Resources y la consultora mexicana Reyna Maning, propiedad de José Antonio Berlanga Balderas, adquirieron en 20 millones dólares la mina de Campo Morado de Arcelia que permanecía cerrada desde 2015 por presiones del grupo delictivo La Familia.

Esta mina de 12 mil hectáreas divididas en seis concesiones, era propiedad desde 2011 de la empresa belga Nyrstar NV y cuatro años después fue cerrada porque la delincuencia se apoderó del proceso de traslado del mineral denunciaron en ese entonces directivos del corporativo extranjero.

Hasta ahora, el gobierno federal y estatal no han fijado una postura oficial al respecto.

Ojalá nos apoyaran en Campo Morado, aquí las comunidades apoyan la minería y los que los amenazan e impiden tengan un buen trabajo son el crimen organizado

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